Servicio a domicilio
Tu alfombra no sale de tu salón
Llevamos la máquina, movemos los muebles y nos vamos cuando está seca. Tú no cargas con nada.

Por qué el domicilio gana al taller
Llevar una alfombra a un taller significa enrollarla, bajarla por la escalera, meterla en un coche que casi nunca es lo bastante grande, esperar entre una y dos semanas y repetir el viaje de vuelta. Con el servicio a domicilio, en una mañana está hecho.
Hay dos excepciones honestas. Las piezas de nudo a mano muy sucias necesitan baño completo por inmersión, y las alfombras con orina antigua hay que tratarlas también por el reverso. En esos dos casos proponemos taller, te explicamos por qué y decides tú.
Cómo es la visita
Llegamos con el equipo montado en la furgoneta y subimos solo lo necesario. Protegemos el pavimento si hace falta, desplazamos los muebles a un lado, trabajamos esa mitad, y luego al revés. Al terminar colocamos los ventiladores de secado y comprobamos la humedad antes de irnos.
Ver el proceso
Un lavado, de principio a fin
Antes de la cita
Lo que suele preguntarse
¿Qué necesitáis en casa?
Un enchufe normal y acceso a agua. Nada más. El equipo lo llevamos nosotros, incluidos los ventiladores de secado.
¿Tengo que mover los muebles?
No. Los desplazamos nosotros a un lado del salón y los volvemos a colocar al terminar. Solo te pedimos retirar objetos pequeños y frágiles del suelo.
¿Cuánto dura la visita?
Una alfombra de salón suele llevar entre una hora y hora y media. Si se suma el sofá, entre dos y tres horas. Te damos la horquilla concreta al dar el presupuesto.
¿Se puede pisar la alfombra después?
Mejor esperar a que esté seca al tacto, entre 3 y 6 horas. Si necesitas usar la habitación antes, se puede caminar con calcetines limpios sin problema.
¿Venís los sábados?
Sí, sábados por la mañana. Entre semana trabajamos de 9:00 a 20:00.